martes, 4 de octubre de 2016

EL VERDADERO VALOR DE LA AMISTAD

Ninguna relación puede funcionar si no aceptamos a las personas como realmente son en su vida pública. Como seres humanos tendemos a querer cambiar a los demás y hacerlos a la manera que a nosotros nos parecen que deben ser.
Es cierto que debemos ser una influencia positiva para los demás; no hay nada malo que imitemos lo bueno de ellos y que ellos, a su vez, imiten lo bueno de nosotros, pero los cambios que se realizan en una persona deben hacerse porque ella así lo desea y no por nuestro afán de cambiarla.
Hay seres humanos que no tienen amigos, porque quieren que las personas con quienes se relacionan sean perfectas.
Todos tenemos defectos. Muchos de nuestros defectos son productos de la herencia de nuestros padres y abuelos, la educación, el medio. Cuando una persona confía en nosotros y nos demuestra su afecto, debemos ver lo positivo que hay en ella y la oportunidad de enriquecernos aprendiendo de sus virtudes y aceptándola con sus defectos, que son muchos.
Muchas de las amistades que han existido se han formado por personas totalmente diferentes, tanto en carácter como en pensamiento, y muy diferentes entre si.

 Es importante entender que todos somos diferentes y que la verdadera amistad consiste en armonizar nuestras diferencia y apreciar más a fondo lo mejor de nuestros amigos, aceptando aquello que no es placentero, pero que forma parte de su carácter y personalidad.La lealtad es quizás la característica, por excelencia, de una buena amistad.

También se demuestra la lealtad estando con nuestros amigos ó amigas en las buenas ó en las malas. Especialmente si están enfermas. Es más, la verdadera amistad se demuestra en los momentos de prueba, en los momentos más difíciles.

Es muy común que cuando una persona vive en la prosperidad le sobren amigos. 

En una verdadera amistad no hay interés material, el único interés que prevalece es el que se tiene por la persona misma. Interés por disfrutar juntos lo positivo de la vida; interés por crecer juntos; interés por aprender juntos; interés por disfrutar de la compañía de los amigos, sin importar si son ricos o pobres, si te pueden dar algo ó no.

Muchas personas tienen amigos sólo para su beneficio propio.

El interés genuino se manifiesta en las personas, no en las cosas materiales.
Como amigos podemos sentir empatía y solidarizarnos especialmente con el sufrimiento de quienes queremos de verdad. Los verdaderos y auténticos amigos tienen la capacidad de entender y compartir los problemas, los sentimientos, las alegrías, en fin, las emociones en sí mismas, pero sin hacer juicios. Cualquier alegría es mucho más grande, cuando se comparte con alguien; cualquier tristeza es más llevadera cuando se puede descargar en un amigo ó una amiga.

CUANDO UN GRAN AMIGO NOS OFENDE, DEBEMOS ESCRIBIR EN LA ARENA DONDE EL VIENTO DEL OLVIDO Y DEL PERDÓN SE ENCARGAN DE BORRARLO Y APAGARLO; POR OTRO LADO CUANDO NOS PASA ALGO GRANDIOSO,DEBEMOS GRABARLO EN LA PIEDRA DE LA MEMORIA DEL CORAZÓN, DONDE NINGUN VIENTO NI NINGUNA TEMPESTAD PODRA BORRARLO.

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere,
    Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un ¨te quiero¨, siempre habrá un amigo.
    La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea.

    ResponderEliminar
  3. En la amistad no existe la traicion,no existen los defectos,ni siquiera ahi reglas.Bueno Reglas si las que nunca se deven perder las reglas del respeto.

    ResponderEliminar
  4. Chapo amiga,y el que se aleje sin motivos el que en tus dias malos en vez de apoyarte te de la espalda,ese no merece ser llamado amigo,puesto que la amistad verdadera nada ni nadie la puede romper,ni siquiera el tiempo errores todos cometemos no somos falsos perfectos.

    ResponderEliminar