Lo que un día fue una tabla de acuarelas, un arcoiris, un mundo de sensaciones y armonía, un mundo mágico, acabo por transformare en un mundo gris y triste.
Llego la hora de despertar, de bajar del cielo, de pisar tierra, toca abrir los ojos, ver la realidad de las cosas, toca sentir el calor del sol, la humedad del agua, el frió del invierno.
Es el momento de coger impulso y levantarse, no quiero vivir de lo que dicen, ni del que dirán, no quiero vivir de lo que me dicen que pasara mañana, quiero vivir mi presente y disfrutar de el, quiero sentir y vivir cada segundo de mi vida.
No hay nada que en estos momentos pueda romper la armonía que siento, no dejare que tus comentarios me hagan dudar jamas.


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